Qué ver en LONDRES – Ruta por el centro

  • Autor de la entrada:
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios

Londres es mundialmente conocida por las numerosas películas grabadas por sus barrios y los grandes musicales que encontramos día tras día en la ciudad. Desde luego, si eres amante del cine, el teatro o cualquier otro tipo de espectáculo, Londres es visita obligada. ¿Te gustan las grandes ciudades? ¿Sueñas con perderte entre calles llenas de gente de cualquier parte del mundo? Londres vuelve a ser visita incondicional. Londres sorprende a aquellos que la visitan por primera vez y enamora para que quieras repetir.

«Londres es encantadora. Salgo y es como si de pronto apareciese una alfombra mágica sobre la que me siento transportada al seno de la belleza sin levantar un dedo.» ~ Virginia Woolf

DÍA 2:

Comenzamos el día dirigiéndonos a Notting Hill, un barrio de película (conocido mundialmente por la película protagonizada por Julia Roberts y Hugh Grant). Para llegar a él lo más sencillo es coger el metro y bajarse en la parada llamada con el mismo nombre del propio barrio. En su origen, este barrio fue uno de los más elegantes de Londres, por lo que en él encontraremos impresionantes mansiones con amplias zonas verdes.

Además de las estilistas mansiones, el barrio de Notting Hill también es muy conocido por el Mercado de Portobello, donde encontraremos una gran cantidad y variedad de antigüedades. Entre semana están abiertas algunas tiendas, pero el día del mercado es el sábado por la mañana, donde encontraremos la calle principal totalmente repleta de tiendas y paradas llenas de antigüedades, recuerdos turísticos y todo tipo de detalles decorativos. 

Si bajamos caminando desde el barrio de Notting Hill hacia el centro, llegaremos al Palacio de Kensington. Dicho palacio ha sido lugar de residencia de la monarquía británica desde hace más de 300 años. El Duque y la Duquesa de Cambridge (Guillermo y Kate) y su hijo, el príncipe Jorge, viven allí. Aunque no podrás ver completamente el interior, si podrás disfrutar del palacio desde fuera y de los maravillosos jardines que encontramos a su alrededor. 

Los jardines del Palacio de Kensington solapan con el Hyde Park, el parque más grande del centro de Londres (más de 140 hectáreas de extensión). Antiguamente, este parque perteneció a la Abadía de Westminster, pero actualmente se trata de un parque público, donde se llevan a cabo todo tipo de actividades, desde conciertos hasta manifestaciones. Es un parque enorme por el que puedes pasear horas y horas y nunca acabarás de ver completamente.

En la esquina noreste del parque, encontramos el Speakers’ Corner, un curioso lugar en el que los domingos por la mañana se reúnen personas de todo tipo para hacer discursos sobre diferentes temas, tanto religiosos como políticos. En la esquina sureste del parque, encontramos la Apsley House, una gran mansión construida en 1778 que perteneció al duque de Wellington.

Alejándonos un poquito del Hyde Park, encontramos el Harrods, el centro comercial más famoso de Londres. Harrods empezó siendo una pequeña tienda de comida, ampliándose después con algunas tiendas de ropa. En 1833 fue víctima de un gran incendio y, a partir de ahí, se reconstruyó todo el complejo a gran escala. Harrods es uno de los centros comerciales más lujosos del mundo, así que es probable que, por sus elevados precios, no acabes comprando nada. Pero no dejes de visitarlo y admirar sus esculturas, su decoración y su lujosa comida. 

Si continuamos paseado al lado del Hyde Park hacia el centro de Londres, llegaremos al Palacio de Buckingham, la residencia oficial de la Familia Real Británica. Dicho palacio ha sido residencia de todos los monarcas ingleses desde 1837 y presenta 775 habitaciones. El palacio tiene su propia comisaría de policía, hospital, oficina de correos y cine, además del jardín privado más grande de Londres y el helipuerto más antiguo. Cada día, a las 11:30, se puede disfrutar de un Cambio de Guardia muy característico, pero como a la hora que llegamos ya se había hecho, decidimos continuar la ruta y volver otro día a la hora exacta.

Justo al lado del Palacio, encontramos el Green Park y el St. James’s Park, parque de 23 hectáreas con un bonito lago en su interior. Ambos parques son agradables para pasear, pero si tuviera que escoger uno, me quedaba con el St. James’s Park, donde encontrarás una gran cantidad de ardillas deseando que les des de comer.

Cruzando el St. James’s Park, llegamos al Horse Guards Parade, un gran campo de desfile y celebraciones. Antiguamente, formaba parte de un patio del Palacio de Whitehall. Hoy en día, aquí se lleva a cabo la ceremonia anual de Trooping the Colour, una ceremonia en honor a la Reina, y el Beating Retreat, una ceremonia militar, aunque se usa preferentemente como sede de la Armada Británica. 

En el Horse Guards Parade también se realiza un cambio de guardia a caballo, pero, a diferencia del Buckingham Palace, éste reúne mucha menos gente, ya que es más pequeño y menos impresionante. Pero, como no habíamos tenido la opción de ver el gran Cambio de Guardia, decidimos quedarnos a ver éste. 

Caminando hacia el sur, llegamos a la Abadía de Westminster, el templo más antiguo y famoso de Londres. Es un edificio gótico decorado con vidrieras de colores y grabados de piedra, donde los monarcas han sido coronados desde 1066. En ella, además, se han celebrado 16 bodas reales, y 17 reyes y reinas han sido enterrados aquí, junto con varias personalidades de la historia británica. Además, cabe destacar que dicho edifico ha sido declarado Patrimonio de la UNESCO.

Justo al lado, encontramos el Palacio de Westminster, las Casas del Parlamento. Se trata de un edificio gótico victoriano que alberga las cámaras del Parlamento Británico. Es el reloj de este palacio el famoso conocido como Big Ben, uno de los principales símbolos de la ciudad. Generalmente, cuando hablamos del Big Ben, nos referimos a la Torre del Reloj del Parlamento, pero el Big Ben realmente es una enorme campana de 14 toneladas que se encuentra en el interior de la torre. Dicho reloj es uno de los más fiables que existen, ya que es capaz de soportar los sucesos meteorológicos como la nieve o el viento (soportó los bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial, manteniendo intacta su puntualidad). 

Después de descansar un rato en el parque frente al Big Ben, nos dirigimos hacia Trafalgar Square, una de las plazas más importantes de la ciudad. En el centro de la plaza puede admirarse la Columna de Nelson, construida en honor a éste, fallecido durante la Batalla de Trafalgar. En frente de la plaza, encontramos la Galería Nacional, uno de los museos más importantes de Londres, y muy conocido a nivel mundial. Si te gusta la historia y/o el arte, no puedes dejar de visitarlo; y, aunque no seas un amante de los museos, no cuesta nada entrar a echar un vistazo, puesto que la entrada, como en muchos otros museos de la ciudad, es gratuita.

Seguimos caminando hacia la Leicester Square, centro de la vida tanto diurna como nocturna de Londres. En ella, podremos disfrutar de múltiples espectáculos de música callejera, una gran cantidad de bares y restaurantes, y de todas las tiendas que queramos. 

Para llegar a dicha plaza, lo hacemos a través de la Calle Coventry, una de las calles comerciales más famosas y concurridas de Londres. Justo al llegar a la plaza por dicha calle, encontraremos el famoso M&M’s World, una enorme y colorida tienda donde encontrarás M&M’s en todo tipo de decoraciones, en todo tipo de objetos, y de todos los colores que te puedas imaginar. Aunque no te gusten los M&M’s, no dejes de visitarlo, porque más que una tienda parece un museo donde podrás ver los M&M’s en gran cantidad de situaciones, e incluso cómo hacen estos dulces.

Deambulando por las calles del barrio (Soho), llegarás hasta Chinatown, un lugar perfecto para parar a cenar. Gran cantidad de bares se abrirán camino a través de tus ojos, y tendrás que decidir cuál es el mejor. A mi gusto, si pasas varios días en Londres, vuelve varias veces y ve probando diferentes lugares. Pero, en cualquiera de ellos, encontrarás grandes buffets de comida china a un precio más que razonable (lo más barato que vas a encontrar en la ciudad). 

Si después de cenar aun te quedan fuerzas, no te pierdas la oportunidad de ir de noche a Picadilly Circus, la plaza más famosa de Londres. La plaza es conocida por sus carteles luminosos y la fuente de Eros situada en el centro, que se ha convertido en uno de los iconos de la ciudad. En dicha plaza encontraremos todo tipo de oferta de ocio, desde bares y restaurantes, hasta tiendas y discotecas (es la zona más animada de Londres). Si te gusta la moda, desde la plaza salen numerosas calles repletas de tiendas, eso sí, generalmente de marca y bastante caras, ¡pero no se pierde nada por mirar!

(Las fotos son de otro momento, ya que por la noche la calidad de las fotos es mucho peor.)

Ya se hace tarde y estamos muy cansados de todo el día caminando, así que volvemos al apartamento a reponer fuerzas.

DÍA 3:

Empezamos el tercer día dirigiéndonos al Covent Garden Market, un mercadillo en uno de los distritos con más encanto de Londres. En esta plaza se han realizado varias actividades, pero siempre relacionadas con el alojamiento de un mercado. Actualmente, más que un mercado en sí, es una superficie comercial donde encontrarás objetos hechos a mano y bonitos recuerdos que comprar. Allí podrás desayunar en una gran cantidad de bares y disfrutar de todo tipo de espectáculos, desde música callejera, hasta espectáculos de magia.

Caminando hacia el British Museum, podrás disfrutar de varios teatros y edificios antiguos, entre los que destaca la Royal Opera House, sede de la compañía real de ópera y el ballet real de Inglaterra.

Después de un cuarto de hora caminando, llegamos al British Museum, uno de los mejores museos de Londres (la entrada es gratuita). Expone las obras de la humanidad desde la prehistoria hasta la época moderna en todo el planeta. Aunque no seas un amante de la historia, no dejes de visitar dicho museo y disfrutar de sus tesoros de la Antigüedad.

Siguiendo la ruta, nos dirigimos a la Estación de St. Pancreas, una antigua y bonita estación de tren, y la British Library, biblioteca nacional del Reino Unido y una de las más grandes del mundo.

Seguimos paseando unos 20-30 minutos hasta llegar al Candem Town. Lo más impresionante del barrio es su ENORME mercado, ¡no hay nada que no puedas encontrar allí! El mejor día para disfrutar de los mercadillos es el domingo (todas las tiendas están abiertas), aunque también es el día que hay más gente. En los mercadillos del Candem podrás encontrar ropa de todos los estilos, juguetes, recuerdos, antigüedades…, hay tantas tiendas que podrías pasarte días para visitarlas todas. También hay muchos puestos de comida de cualquier país, así que es un buen lugar para comer y descansar. Tómate dos o tres horas para recorrer el barrio y sus mercadillos, ya que sus grandes dimensiones lo merecen.

(Del Candem Market solo hay una foto, porque con la gran cantidad de gente que había fue imposible conseguir hacer fotos donde se viera realmente lo grande y bonito que es; pero es una visita que no puedes obviar.)

Después de comprar de todo en el Candem Market, nos dirigimos al Regent’s Park, un gran parque donde se encuentran el Zoo de Londres, un teatro al aire libre, un bonito lago, y muchas otras actividades que realizar.

Finalmente, después de un paseo por el parque, nos dirigimos hacia el centro de la ciudad (Picadilly Circus) para cenar y volver al apartamento. Nos vamos a dormir prontito que al día siguiente hay que levantarse ¡a las 6 de la mañana!

Continuará…

Deja una respuesta

Please rate*