10 imprescindibles en OPORTO

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Oporto es una ciudad que se encuentra a la orilla del río Duero, que separa Oporto como tal de su ciudad vecina, Vilanova de Gaia. Es una ciudad pequeña, con lo que es ideal para hacer una escapadita de un fin de semana! Aquí os dejo una lista de mis 10 imprescindibles en Oporto, los lugares que tenéis que ver en esta encantadora ciudad:

1. Pasear por el Barrio de Sé

Uno de las zonas más bonitas y coloridas de Oporto se encuentran en Sé. La mejor manera de conocer el barrio es empezar visitando la Catedral de Sé y luego empezar a bajar en dirección hacia el río. Por el camino pasaréis por callecitas repletas de casas de colores, y pequeñas plazas con muchísimo encanto!

2. Admirar las vistas de Oporto desde Vila Nova de Gaia

Vila Nova de Gaia es el pueblecito que se encuentra justo en frente de Oporto, cruzando el río. Una vez allí hay dos lugares con unas vistas increíbles: el Mirador da Serra do Pilar, una colina en lo alto del pueblo desde donde hay unas vistas espectaculares de todo el conjunto de la ciudad, y la avenida de Diego Leite, la calle principal de Gaia, por donde podréis pasear disfrutando de las vistas de Oporto y parar en alguno de los mucho bares que hay por allí a tomar algo y reponer fuerzas. Además, si os gusta el vino, en Gaia encontraréis miles de bodegas donde podréis hacer una cata.

3. Cruzar el Puente Don Luis I

Hay varios puentes que conectan Oporto con Gaia, pero el más conocido es el Puente Don Luis I. Dicho puente cuenta con dos niveles, uno inferior, al que podéis acceder sin ningún problema desde cualquiera de las dos ciudades, y el nivel superior, desde donde hay las mejores vistas, pero hay que subir unas cuantas escaleras para poder llegar. Yo, personalmente, os recomendaría que de Oporto a Gaia fuerais por el nivel superior y disfrutarais de las vistas y, a la vuelta, que ya estaréis más cansados, volvierais a la ciudad por el inferior.

4. Visitar la Praça da Lisboa y sus alrededores

No es que la plaza tenga nada en sí mismo, pero es donde se ubican alguno de los lugares más famosos de Oporto, como la Torre de los Clérigos o la Librería Lello. En los alrededores de la plaza, hay algunas callecitas muy bonitas y repletas de tiendecitas, como la Rue da Galeria de Paris. Además, en esa misma calle, tuvimos la suerte de poder disfrutar de un mercadillo de antigüedades, donde compramos algunos recuerdos de la ciudad, aunque por lo que nos dijeron no es algo habitual (lo ponen con poca frecuencia). Al final de la calle, hay una tiendecita llamada A Vida Portuguesa, que tiene un montón de objetos viajeros de decoración. La verdad es que esa tienda me encantó y, si no fuera porque íbamos con maleta de mano, hubiera comprado algo seguro (aunque era bastante cara)! Pero bueno siempre podéis entrar a curiosear sin comprar, como hicimos nosotras.

En cuanto a la Librería Lello, desde mi punto de vista, no vale la pena pagar los 5 euros que vale la entrada, pero eso es muy personal. ¿Me gustó la librería? Por supuesto. ¿Volvería a pagar esos 5 euros? No creo que valga la pena, pero si sois muy fans de Harry Potter o tenéis muchas ganas de conocerla, al final tampoco es tanto dinero y, además, si os compráis un libro, os descuentan los 5 euros de la entrada (eso sí, los libros son más caros que en otras librerías).

Y lo mismo pasa con la Torre de los Clérigos: hay gente que dice que tiene las mejores vistas de la ciudad, y otras que dicen que no vale la pena pagar los 5 euros de la entrada. Finalmente, nosotras decidimos no subir, puesto que habíamos leído que las vistas desde el puente o desde Gaia eran más bonitas; pero como siempre, eso ya es personal.

Muy cerquita de la Torre de los Clérigos se encuentra la Casa Oriental, una tiendecita donde venden recuerdos para turistas (latas de diferentes pescados). Aunque no compramos nada, sí que creo que vale la pena entrar para ver la decoración y curiosear lo que tienen por allí.

5. Pasear por la Ribeira

Igual que en Gaia hay un paseo por al lado del río, desde Oporto también lo hay, y es la Ribeira. Para llegar allí, la manera más sencilla es ir bajando desde la misma plaza de Lisboa, donde está la Torre de los Clérigos, hacia el río (no tiene pérdida). Además, por esas callecitas encontraréis miles de pastelerías con pastas, bocadillos, y todo tipo de comida a unos precios súper baratos! Así que podéis parar a picar algo o directamente a comer allí (comer al lado del río es bastante caro).

6. Visitar la Iglesia de San Ildefonso

Oporto es famosa por sus iglesias y capillas repletas de azulejos, y eso lo veréis reflejado en toda la ciudad. Está absolutamente llena de iglesias, vayáis por donde vayáis, encontraréis alguna. Eso sí, no todas están igual de cuidadas. Entre las más famosas de la ciudad encontramos la Iglesia de San Ildefonso, decorada con cientos de azulejos azules y blancos. Se puede entrar en la iglesia, aunque personalmente el exterior es mucho más bonito que su interior.

7. Pasear por la Rua de Santa Catarina

La Rua de Santa Catarina es la principal calle comercial de la ciudad, así que si os gustan las compras, ese es vuestro lugar. Pero dicha calle no es únicamente para ir de tiendas, sino que también tiene alguno de los lugares más representativos de Oporto, como la Capilla de las Almas. Aunque no sea muy grande, sí que me pareció la iglesia mejor conservada de Oporto, ya que toda su fachada lateral está completamente repleta de azulejos. 

En esa misma calle se encuentra el Café Majestic, un elegante café con ambiente histórico que podéis curiosear. Eso sí, si queréis tomaros algo allí prepararos para hacer una larga cola y soltar bastante dinero!

8. Alucinar con el Faro de Felgueiras

No es que el faro en sí sea espectacular, pero lo que sí es alucinante es como las enormes olas rebotan en el faro. De hecho, gran parte del año, no se puede acceder a él y solo se puede ver desde la calle, porque es peligroso acercarse. La verdad es que si tenéis tiempo vale mucho la pena que os acerquéis un rato a disfrutar del espectáculo.

Nosotras fuimos en coche, pero hay un tranvía que llega hasta allí, así que no tenéis excusa para no ir!

9. Hacer una escapada a Costa Nova

Costa Nova se encuentra a una hora escasa en coche de Oporto y es un pueblecito con costa a ambos lados y repleto de casitas de colores. Es una especie de isla, pero que está comunicada con la península, así que puede accederse por carretera sin ningún problema. Una vez allí, simplemente podéis pasear por sus callecitas y disfrutar de sus coloridas casas.

La manera más fácil de llegar es en coche, pero sino también puede llegarse en tren o bus hasta Aveiro, y allí tendréis que coger otro autobús que os llevará hasta Costa Nova. Si optáis por esta opción, el viaje duraría algo más de hora y media.

Una vez allí, también podéis optar por visitar el pueblo de Aveiro aunque, desde mi punto de vista, no vale la pena que le dediquéis mucho tiempo, pero puesto que tendréis que pasar por allí, podéis hacer una paradita de un par de horas (si vais justos de tiempo podéis obviarlo).

10. Pasar un día en Guimaraes y/o Braga

Y por último pero no menos importante, en función de los días que vayáis, podéis dedicarle un día, o más, a conocer las increíbles ciudades de Guimaraes y Braga. Ambas son muy bonitas y no supe escoger entre ellas entonces, así que decidimos ir a las dos. Y después de hacerlo, si tenéis coche, creo que es la mejor opción. Las dos ciudades son bonitas, pero pequeñas, de manera que pueden verse en un mismo día sin mucho problema. Eso sí, si vais en transporte público, lo más probable es que tengáis que escoger (aunque en verano los días tienen muchas horas, así que quizás también podéis intentarlo).

Nosotras habíamos alquilado un coche así que lo que hicimos fue salir muy temprano de Oporto e irnos directas hacia Guimaraes, parando primero en el Monte da Penha. Dicho monte es famoso por sus vistas de la ciudad, pero a mí la verdad es que las vistas no me parecieron nada del otro mundo. Lo que sí me gustó fue el monte como tal, los árboles teñidos de colores naranjas por el otoño, y las curiosas y extrañas rocas que había en él.

Después de estar una horita paseando por el monte, volvimos al coche para ir, ahora sí, a Guimaraes. Allí estuvimos un par de horas conociendo la ciudad, y la verdad es que nos encantó! En función de la época en la que vayáis podéis dedicarle mucho más tiempo, pero cuando fuimos nosotras estaba lloviendo bastante, y tampoco daban ganas de pararse en una terraza a tomar nada.

Y ya sobre las 12 del mediodía nos fuimos en dirección a Braga, haciendo una parada en el Santuario de Sameiro y Bom Jesus do Monte. Ambos santuarios están muy cerca el uno del otro y pueden visitarse bastante rápido, así que, si vais en coche, os recomiendo hacer una parada allí sí o sí.

Y después de esa paradita, ya nos fuimos hacia Braga, donde comimos y dedicamos el resto de la tarde a conocer la ciudad.

Quizás si tuviera que escoger solo una ciudad me quedaría con Guimaraes, pero insisto en que, si vais en coche, creo que pueden visitarse ambas ciudades en un mismo día.

10+1. Visitar el Armazém

Si os gustan las tiendas de segunda mano, podéis ir al Armazém, donde encontraréis desde libros, a pianos, y hasta un coche! La verdad es que a mí el lugar me encantó!!

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