Qué ver en el NORTE de ESLOVENIA: Velika Planina y Logarska Doina

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Nuestro segundo día en Eslovenia lo dedicamos a conocer una parte del norte del país, donde pudimos disfrutar de algunos de los paisajes más espectaculares que he visto nunca!!

En este post os contaré los mejores sitios que ver en el trayecto de Liubliana a Logarska Dolina, el valle más famoso del país; incluyendo cómo llegar y qué ver en el precioso pueblo de pastores Velika Planina.

Iba a ser un día largo, así que salimos de Liubliana bien temprano y no paramos hasta llegar a Kamnik, un pueblecito de montaña muy curioso y lleno de ciclistas. La verdad es que no pensábamos visitarlo pero paramos allí a desayunar antes de seguir hacia nuestro teórico primer destino del día, y fue todo un acierto! Paseamos por su calle principal y admiramos las preciosas casas de montaña que rodeaban el pueblo.

Después de desayunar volvimos al coche para dirigirnos a uno de los lugares más desconocidos del país pero uno de mis favoritos: Velika Planina. Es un pueblo situado en lo alto de una montaña y, según dicen, el pueblo de pastores más grande de Europa. La verdad es que nosotras habíamos leído poca información sobre ese lugar, pero no pudo gustarnos más; es espectacular!!

Eso sí, llegar a él no es tan sencillo. Tenéis que vigilar porque si seguís las indicaciones de Google Maps os llevará al lugar equivocado. La manera más fácil de llegar es ir con el GPS hasta Kamnik y una vez allí seguir las indicaciones de la carretera. Después de unos 10 quilómetros de curvas llegaréis a una estación de teleférico (a vuestra izquierda). Es fácil que os saltéis el giro (nosotras lo hicimos) así que id atentos!

Una vez allí, la manera más rápida y fácil de llegar es coger el teleférico, que cuesta 17 euros por persona (15€ si eres estudiante) (verano 2019). Para saber los precios exactos en vuestras fechas podéis consultarlo en la página web oficial

Una vez arriba de la montaña podéis ir caminando (no lo recomiendo) o usar las telesillas (incluidas en el tíquet del teleférico). Nosotras optamos por las telesillas y la verdad es que nos encantó la experiencia! Yo iba con un poco de miedo por el vértigo, pero todo el camino es bastante cerca del suelo, así que puede subirse cualquier sin problemas.

Desde las telesillas podéis bajaros en dos paradas. La imagen más famosa del pueblo se ve desde la última parada, en lo más alto de la montaña; pero a nosotras un chico que trabajaba allí nos recomendó que bajáramos en la primera parada y paseáramos toda la zona hasta llegar al pueblo. Y así lo hicimos. Y fue todo un acierto, ya que lo más espectacular no son solo las vistas del pueblo, sino ver esas casitas con la montaña de fondo; y esas vistas se ven mejor desde la primera parada! 

Una vez paseada esa zona, para llegar hasta el pueblo tenéis que ir hacia el bar Sladki Hot (lo veréis muy fácilmente; es el único que hay). Desde allí seguís por la izquierda hasta llegar a unas señales donde tendréis que ir hacia la derecha. Y siguiendo el camino principal llegaréis al mirador del pueblo. Desde allí podéis seguir caminando para acercaros al pueblo y pasear por sus casas, e incluso interaccionar con la vida local, o volver hacia las telesillas para coger de nuevo el teleférico. 

Personalmente, aunque no me iba a ir tranquila hasta que encontrara las vistas del pueblo (imagen que encontré en Instagram), las vistas desde un poco antes de llegar al bar con las casitas y la montaña de fondo me parecieron aún más espectaculares!

Para ver Velika Planina necesitáis mínimo una mañana entera. Nosotras estuvimos algo menos porque pensábamos que podríamos llegar más fácil y rápido hasta el pueblo; y teníamos más cosas que hacer ese día. Si lo repitiera, estaría un buen rato disfrutando de ese lugar; para mi, una de las grandes maravillas de Eslovenia!

Para volver a coger el coche simplemente hay que deshacer el camino: sillitas y teleférico. Y ya siendo casi mediodía pusimos rumbo a Logarska Dolina, un valle espectacular! Entrar con el coche vale 7 euros (he leído que si vas a primera hora aún no está el chico que cobra la entrada y se puede entrar gratis, pero no sé si es cierto), pero vale mucho la pena. 

La zona más bonita es la propia carretera por la que entraréis con el coche, con unas vistas increíbles de las montañas! Nosotras aparcamos el coche al lado del hostal que hay dentro del valle y nos sentamos en una zona de picnic a comer. Después de reponer fuerzas cogimos de nuevo el coche y seguimos por ese mismo camino hacia las montañas, llegándonos a acercar bastante. La verdad es que verse tan cerca de esas enormes montañas es una sensación increíble. Cuando ya vimos que la carretera empezaba a subir, dimos media vuelta y volvimos por donde habíamos venido.

Si tenéis tiempo, podéis hacer una pequeña caminata hasta la cascada Rinka (nosotras no lo hicimos). 

Después de salir del valle nos dirigimos hacia uno de los miradores que hay por la zona, el Pastrikovo Lookout Point, un lugar ideal para descansar admirando las preciosas vistas. Nosotras tuvimos mala suerte y en cuanto llegamos empezó a diluviar, así que nos tocó ver las vistas (o lo que pudimos intuir a través de la niebla) desde el coche.

Tras un rato esperando a que la lluvia bajara su intensidad decidimos seguir nuestra ruta camino al Lago Bled, donde pasaríamos la noche. Ese fue el trayecto más pesado del día ya que seguía lloviendo y eran carreteras de montaña (curvas), por lo que íbamos muy despacio. El camino más rápido para llegar desde esa zona hasta Bled es cruzando la montaña por Austria. Teóricamente para cruzar la frontera tendréis que comprar una pegatina que os permita circular por el país pero no sé si fue por la lluvia o por la zona, allí no había sitio donde comprar nada así que pasamos sin la pegatina y no tuvimos ningún problema. Es solo una media hora de montaña por Austria, así que es posible que podáis pasar sin problemas.

Y poco antes de llegar a Bled, decidimos hacer una parada para conocer la famosa Iglesia de Jamnik. Como en toda Eslovenia, para llegar os tocará conducir por unas cuantas curvas más, pero una vez lleguéis al pueblo, dejáis el coche y en unos 10 minutos andando por un camino precioso llegaréis a la iglesia. Personalmente, me gustaron más las vistas que la iglesia como tal, así que si tuvierais que descartar algo por falta de tiempo, bajo mi opinión, esta iglesia sería candidata.

Después de disfrutar de la iglesia y sus vistas subimos de nuevo al coche para llegar a nuestro último destino: Bled, aunque en realidad dormimos en Lesce (mucho más barato y está a apenas 10 minutos en coche del lago). Nosotras pasamos por Lesce a hacer el check in, cenar, y después nos fuimos a ver el Lago Bled por primera vez. No llegamos a ver el atardecer completo porque ya era tarde, pero sí vimos como fue oscureciendo y como se iban encendiendo las luces de la isla y el castillo hasta generar unas vistas preciosas del lago.

Y después de un buen rato admirando las vistas volvimos hacia Lesce para descansar, que el día siguiente volvía a ser largo!!

Espero que os haya sido útil y recordad que podéis ver más fotos del viaje en mi Instagram!

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