Qué ver y hacer en ABU DHABI

  • Autor de la entrada:
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios

Primera vez que salía de Europa… ¡y tenía que hacerlo a lo grande! ¿Qué hay más diferente y especial para cambiar que Dubai? Después de los exámenes sentía que necesitaba despejarme y qué mejor que irse de viaje sola a un país totalmente distinto a conocer nuevas culturas y personas, y tengo que decir, todas maravillosas.

DÍA 6:

¡Buenos días desde Abu Dhabi! Después de descubrir la increíble ciudad de Dubai, ahora toca admirar la capital del país, Abu Dhabi. Se tarda aproximadamente una hora y media en coche o autobús desde Dubai. Si no tienes quien te lleve en coche, ¡no cojas un taxi!, no vale la pena. Hay autobuses directos Dubai-Abu Dhabi por un precio muy moderado (25 dihrams el trayecto, unos 7 euros). 

Abu Dhabi la ciudad más importante desde el punto de vista económico para los emiratos. Es uno de los principales productores de petróleo del mundo con una producción de más de 1,5 millones de barriles al día. El peso del petrodolar se nota. Según las Naciones Unidas, los EUA poseen de los índices de desarrollo humano (IDH) más altos de su continente. 

En cuanto a su visita, es complicada explorarla a pie, igual que Dubai, debido a las grandes distancias, por lo que recomiendo el uso del bus (no tienen metro) o incluso el taxi (como la gasolina es tan barata, el uso del taxi no es excesivamente caro). Si nos ceñimos a la realidad, Abu Dhabi presenta espaciosas y anchas avenidas, periódicamente salpicadas de palmeras o espacios verdes con suntuosos espacios residenciales de estética arábiga y lujosos coches aparcados en la puerta.

Empezamos el día dirigiéndonos al icono más famoso de Abu Dhabi, la Mezquita Sheikh Zayed, más conocida como la Gran Mezquita. Y no, el nombre no es una exageración, la mezquita es enorme e increíble. Da igual las veces que la veas en películas y fotografías, ¡tienes que verla en primera persona! Es una de las mezquitas más grandes del mundo, con sus más de 1000 columnas y 80 cúpulas blancas, sus anchos pasillos, y sus lámparas de diamantes. Por cierto, si ves algo que parece oro, no lo dudes, ¡es oro! La Gran Mezquita está abierta al público todos los días de la semana de 9:00 a 22:00 horas menos los viernes, que abre a las 16:30. Para poder acceder, como ya he dicho antes, es imprescindible vestir largo (piernas tapadas), manga larga y la cabeza cubierta. Para entrar en las salas de rezo también tendrás que descalzarte y dejar los zapatos en la entrada (no te preocupes, ¡allí nadie roba!).

Después de unas dos horas en la mezquita, nos vamos al Hotel Emirates Palace, ¡el hotel más caro del mundo! Desde la entrada del hotel, podrás disfrutar de unas agradables vistas sobre el centro de Abu Dhabi y sus enormes edificios, típicos del país. Aunque teóricamente hay que reservar en alguno de sus restaurantes para poder entrar, si llegas antes de las 12:00 o después de las 16:00 no deberías tener problemas para hacer una visita. Cuenta con 85 hectáreas de fértiles jardines y una gran playa privada de arena blanca y aguas turquesas. Por dentro puede admirarse el lujo de sus hospederos, así como decoración de un nivel que hasta ahora solo había podido ver en las películas. Pero así son los EUA, todo lo que parece irreal, ya sea por lujoso o por grande, ellos lo consiguen. 

Por si no te habías fijado, en una de las fotos hay un enorme árbol de Navidad. Puede que eso para muchos pase desapercibido, pero es algo que me llamó mucho la atención. Son bastante cerrados en relación a la religión, pero, en cambio, ¡ponen un enorme árbol de Navidad en medio del hotel más caro y famoso de la ciudad y del país! Y es que la Navidad vende y, aunque para ellos la religión es muy importante, el comercio lo es más, por lo que no te sorprenda ver decoración navideña en los centros comerciales, turísticos y hoteles.

Sobre la una del mediodía empieza a entrarnos hambre y nos vamos a comer a un restaurante maravilloso, con vistas a palacios impresionantes (incluido el hotel en el que acabamos de estar) y con la agradable brisa del mar que compense el calor emiratí.

Después de comer, sobre las 3 de la tarde, nos dirigimos al Marina Mall, el centro comercial por excelencia de Abu Dhabi. Allí podrás encontrar desde las firmas más famosas y caras del mundo, hasta tiendas más humildes o menos llamativas. Impresiona el contraste de gente vestida de negro y tapada de arriba abajo con gente con mini shorts y tops que prácticamente no les cubren nada. 

Finalmente, sobre las 5 de la tarde nos vamos a Corniche Beach. La Corniche Road, una especie de paseo marítimo con vistas a la artificial Lulú Island, donde encontramos un hotel en construcción muy parecido (prácticamente igual) al Atlantis Hotel de Dubai. En su entorno se encuentran la zona más moderna de la ciudad, donde crecen los grandes rascacielos y se concentran la mayoría de multinacionales. En la avenida encontraremos tanto playas públicas como privadas. Entre las privadas vale la pena destacar las playas familiares, donde puedes entrar por un precio muy económico y evitarás cualquier tipo de mirada que pueda resultar desagradable (sobre todo si eres mujer). 

Ya empieza a oscurecer y es hora de volver a Dubai a hacer las maletas para volver a casa. Si tienes tiempo, puedes ir al Ferrari World, el único parque temático de Ferrari del mundo. Yo no fui así que no puedo decirte que me pareció pero sí pregunté a gente de allí y me dijeron que si venía pocos días no valía la pena. Eso sí, si te sobra tiempo no dudes en ir, ya que es algo curioso y único en el mundo.

Muchos tachan este país de artificial y por ese motivo no quiere visitarlo. Pero realmente, ¿es eso algo malo? ¿Realmente no os parece alucinante que en tan solo 40 años hayan levantado estas enormes y fantásticas ciudades? Yo creo que es increíble y que hay que verlo, al menos una vez en la vida.

¡Una experiencia única y maravillosa!

Deja una respuesta

Please rate*