Qué ver y hacer en SEVILLA

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«Sevilla se llena de colores con su hermosa Giralda y la Torre del Oro que mira al Guadalquivir cuando pasa. De azahares y bellas mujeres de piel morena, ojos negro azabache, adornan su manto puro de feria de abril, donde los vestidos de flamenca dan con la clave perfecta al cante, baile, rebujito, finito y el pescaito frito. Respira a flores, de jazmín, azucenas y claveles, que señorío tiene Sevilla, con su catedral que anuncia la semana santa del barrio de Triana…» ~ Rosana Martí

«¡Que en Sevilla no haya penas porque sus noches son días!» ~ Alfonso Latorre de Félez

Sevilla es conocida por numerosas atracciones turísticas: la Giralda, la Torre del Oro, la Plaza España, el Parque María Luisa, el barrio de Triana y, ahora, las famosas setas. He estado varias veces en esta maravillosa ciudad, por lo que voy a hacer un resumen de todo lo que he podido visitar y disfrutar allí.

Si nunca has estado en Sevilla, te recomiendo coger el bus turístico, ya que te permitirá obtener una visión general de todos los lugares a los que puedes ir y donde están situados. Así que realizaré mi entrada siguiendo la ruta del bus, y añadiendo aquellos lugares que no estén en él pero que se pueda llegar de forma fácil desde alguna de sus paradas.

La Torre del Oro se encuentra situada justo al lado del río Guadalquivir. En su origen se construyó como defensa, ya que formaba parte de las murallas que defendían el Real Alcázar.

Su nombre en árabe era “Bury al-dahab”, posiblemente haciendo referencia al brillo dorado que refleja sobre el río. Hay múltiples leyendas sobre el origen del nombre de la torre, entre las que encontramos que la torre se encontraba cubierta de azulejos que brillaban con la luz del sol. Sin embargo, en una de las restauraciones se demostró que el brillo era debido a una mezcla de mortero de cal y paja prensada. También se cuenta que en esa torre se guardaban tesoros de oro y plata. Dada la proximidad de la torre al Muelle de la Aduana durante la conquista de América se cree que se llamaba así porque en ella se almacenaba el oro de América.

Justo enfrente de la Torre del Oro encontramos la Plaza de Toros de la Maestranza, sede donde se realizan las corridas de toros, una gran plaza muy llamativa que puede verse desde el propio bus.

Siguiendo la ruta, encontramos el Palacio San Telmo (actualmente convertido en Universidad), el teatro Lope de Vega y el Casino de la Exposición, hasta llegar a la plaza de España (parada obligada).

La Plaza de España es el edificio más grande de la arquitectura andaluza. En sus bancos aparecen representadas todas las provincias de España en paños de azulejos, y sus muros están decorados con bustos de españoles ilustres. Se trata de una de las plazas más representativas de España y, sin lugar a duda, la más importante de Sevilla. La plaza consta de una pequeña ría cruzada por varios puentes, detrás de la cual encontramos el imponente edificio (construido para la exposición iberoamericana de 1929). 

La Plaza de España la encontramos en el famoso Parque de María Luisa. Estos espacios, en unos inicios formaban parte de los jardines privados del palacio de San Telmo. Hoy en día, el parque es mucho más amplio y en él acoge, además de la Plaza de España, la Plaza de América, también construida para la exposición. Se trata de un lugar muy agradable en el que pasar la tarde y refugiarse entre los árboles del sol y calor característicos de Sevilla.  

Si seguimos la ruta en bus, pasaremos por numerosos museos, pabellones, hoteles e iglesias realmente imponentes, hasta llegar al Barrio de Triana. A pesar de que toda Sevilla es una ciudad muy viva por las noches, el Barrio de Triana se considera el barrio más animado para hartarse de comer tapas y disfrutar de buena compañía. Al volver de nuevo hacia el centro de la ciudad pasea por el Puente de Triana, uno de los más famosos de Sevilla.

Para visitar el centro histórico de Sevilla, lo más fácil es hacerlo a pie, ya que la mayoría de calles son peatonales y los buses no pueden pasar. En el Casco Antiguo de la ciudad encontramos varios lugares de visita obligada: la Giralda, el palacio de Alcázar o Las setas.

La Giralda es la torre y el campanario de la Catedral de Sevilla, situada en pleno centro de la ciudad. Es la catedral gótica cristiana con mayor superficie del mundo. La edificación se realizó en el lugar que quedó tras la demolición de la antigua mezquita, de la cual se conservan el alminar (la Giralda) y el Patio de los Naranjos.

Realmente vale la pena dedicarle al menos una mañana o una tarde a pasear todas las callejuelas del centro, desde las calles principales llenas de tiendas y regalos que comprar hasta los callejones más estrechos y frescos de la ciudad.

Seguimos la ruta dirigiéndonos al Real Alcázar de Sevilla, un conjunto de grandes palacios rodeados por las murallas de la ciudad. El recinto ha sido utilizado como lugar de alojamiento de la Casa Real Española y de jefes de Estado, siendo el palacio real en activo más antiguo de Europa. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad, junto a la catedral de Sevilla y el Archivo de Indias. Consiste en una agrupación de palacios abiertos al público con grandes salas, habitaciones y patios para cada uno de ellos.

Y, finalmente, nos dirigimos a «Las setas«, denominado oficialmente como Metropol Parasol. En su base encontramos un mercado tradicional, una plaza de espectáculos y el museo arqueológico. La estructura acaba con una terraza y un mirador que ofrece una vista panorámica de la ciudad. Aunque su diseño está inspirado en las bóvedas de la Catedral de Sevilla, las formas que poseen se relacionaron rápidamente con la estructura de la seta, por lo que pronto recibió por parte de los ciudadanos el nombre de «Las Setas». Es una construcción que llama la atención, con defensores y detractores, pero no deja a nadie indiferente. 

Pero lo más famoso de Sevilla es, sin lugar a duda, la FERIA DE ABRIL. Cada mes de abril se celebra, en Sevilla, esta enorme y maravillosa fiesta. Gran multitud de casetas se ubican en lo que podría considerarse una pequeña ciudad. Colores, luces y más colores; comida, alcohol y más comida; música, bailes y gente vestida de flamenca. Es todo un gran acontecimiento para la gente local y un gran atractivo para los turistas. Prácticamente toda la ciudad se viste de flamenco y se pasa la semana, noche sí noche también, bailando y comiendo sin parar. Si tienes la suerte de ir con alguien local podrás entrar en múltiples casetas donde te presentarán a todo el mundo y te invitarán a comer y beber sin parar. 

Al lado de las casetas, también hay un pequeño parque de atracciones donde los más pequeños (y los que no lo son tanto) pueden disfrutar de diversión y un poco de agua para refrescar el calor de la ciudad.

Aunque el momento de más actividad en la feria es de noche (ya que durante el día mucha gente trabaja), ésta está abierta todo el día; y la gente que monta casetas se pasa prácticamente las 24 horas del día durante una semana en su caseta. Si vas a la feria y no quieres desentonar, ¡arréglate!, viste bien, come y bebe.

Una gran fiesta muy esperada por todos los sevillanos donde disfrutar de la cultura andaluza y ¡aprender a bailar sevillanas!

Así pues, Sevilla cuenta con numerosas atracciones turísticas, siempre acompañadas de sol y buen tiempo. Eso sí, no te dejes engañar, tanto sol a veces no es bueno. Si vas a Sevilla en época de primavera-verano vigila con el calor, ¡pueden pasarse todo el día a 40ºC!

Una gran ciudad.

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