Qué ver y hacer en PETRA en 2 días

  • Autor de la entrada:
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios

Petra es el motivo principal por el que cientos de miles de personas visitan Jordania; y la verdad es que no es para menos. Petra es Patrimonio de la Humanidad desde 1985 y una de las 7 maravillas del mundo moderno desde 2007, junto con Chichén Itzá, el Coliseo, la estatua Cristo Redentor, la Gran Muralla China, Machu Picchu y el Taj Mahal.

En este post os cuento qué ver y hacer en Petra en 2 días, y como combinarlo en uno solo si no disponéis de tiempo suficiente.

La entrada a Petra cuesta 50 JOD 1 día, que son unos 60 euros, 55 JOD dos días, y 60 JOD 3 días. Pero si tenéis el Jordan Pass, la entrada está incluida en el precio (tendréis que decidir cuántos días querréis entrar en Petra en el momento de comprar el pase).

Nosotros decidimos dedicarle dos días enteros, ya que era el principal motivo de nuestro viaje y queríamos disfrutarla tranquilos. Aun así, creo que lo esencial puede verse en un solo día, siempre que madruguéis y estéis en la suficiente forma física para ir hasta el Monasterio, volver, y ser capaces de subir a alguno de los miradores del Tesoro. Nosotros repartimos esa gran caminata en dos días:

Día 1:

Nuestra idea inicial era despertarnos sobre las 5:30 de la mañana, para estar a las 6 en Petra, hora a la que abre la entrada, pero el hotel solo tenía transfer a partir de las 7, así que pensamos que por una hora podíamos levantarnos más tarde e ir más descansados (también podríamos haber ido en coche muy temprano y dejarlo en el parking, que son 2 JOD al día).

Una vez en el centro de visitantes, nos dirigimos hacia la entrada y enseñamos nuestro Jordan Pass. Eran sobre las 7:30 de la mañana y no tuvimos que hacer nada de cola, fue llegar y entrar.

Desde ahí hay unos 10 minutos andando hasta la entrada del Siq, el famoso camino estrecho y con rocas súper altas que nos llevarían hasta el Tesoro. Y después de caminar unos 2 km, por fin vimos la famosa fachada del Tesoro. Ir caminando por el Siq y empezar a ver el Tesoro es una sensación inexplicable!! No sabía si ir corriendo hasta la fachada o quedarme haciendo mil fotos en el camino.

Y ahí estábamos, en frente del lugar más famoso de Jordania, y uno de los más impresionantes del mundo. Sus 43 metros de alto y 30 de ancho, no dejan indiferente a nadie. Pero lo más impresionante es que una fachada de esas dimensiones haya sido tallada en la roca!

El Tesoro debe su nombre a que se cree que un faraón egipcio escondió allí su tesoro mientras perseguía a los israelitas. Pero, o bien el tesoro fue muy bien escondido y nadie ha sido capaz de encontrarlo, o bien quien lo encontró se lo llevó y no dijo absolutamente nada. Por lo que no es más que una leyenda que no se sabe si es cierta.

Una vez ahí, nos quedamos un buen rato embobados, observándolo, haciéndole mil fotos desde todas las perspectivas posibles (no puede entrarse en su interior). Y estuvimos así hasta que empezó a llenarse de turistas que venían en grupos y se subían a los camellos para hacerse la típica foto con la fachada de fondo.

Entonces empezamos nuestro camino hacia el Monasterio. El camino es muy sencillo y está bien señalizado; de verdad que no tiene pérdida, es el camino principal (queda a la derecha del Tesoro). Y por el mismo sendero nos encontramos con el resto de famosos lugares de Petra. Lo primero que vimos fue la Calle de las Facahadas, una zona repleta de tumbas y cuevas construidas por los nabateos. Algunas están mejor conservadas, otras peor, pero lo más impresionante es la gran cantidad que hay en una zona tan pequeña, así que a saber cuantas hay en toda la superficie de la ciudad!

Por el mismo camino, también encontraréis el Teatro, con una capacidad de hasta 8000 personas! No pudimos entrar pero, aun así, desde fuera, se ve impresionante.

Siguiendo el camino, a la derecha, se encuentran las Tumbas Reales, aunque nosotros decidimos dejar la visita a la vuelta del Monasterio, para intentar llegar allí lo antes posible y que no estuviera repleto de turistas. Y siguiendo el camino nos encontramos con la calle principal de petra, la Calle de las Columnas, donde se ubicaba el centro de la ciudad y era una zona repleta de mercados y edificios públicos. Hoy en día, solo quedan ruinas de lo que fueron esos lugares, pero vale la pena dedicarle un rato a subir hacia ambos lados de la calle y echar un vistazo a todo lo que era la gran ciudad de Petra.

Al final de la calle columnada encontramos el Qasr al-Bint y, a partir de ahí, ya empieza el ascenso hacia el Monasterio.

El camino es único, así que es imposible perderse, pero es bastante duro. Escaleras, escaleras y más escaleras. Habrá muchos “guías” que os ofrezcan subir en burro, pero, personalmente, si estáis en una forma física decente, os recomiendo subir andando, aunque tengáis que ir parando cada 10 minutos. De hecho, así lo hicimos nosotros: con la excusa de los miradores y las vistas que hay por el camino, fuimos parando cada nada para ir descansado y subir tranquilamente.

No sé cuanto rato tardamos en subir hasta el Monasterio, pero calculo que fue casi 1 hora desde el final de la calle columnada. Se puede hacer más rápido o más lento, todo depende de las fuerzas que tengáis para subir los 800 escalones que hay hasta el Monasterio.

Pero la caminata valió la pena!! Aun más grande que el Tesoro, el Monasterio mide 50 metros de ancho y 45 de alto, impresionante eh?! Y aunque eran las 10 de la mañana, no había prácticamente nadie!

E igual que nos pasó en el Tesoro, allí volvimos a quedarnos un buen rato embobados y haciendo mil fotos a la impresionante fachada. Y, cuando conseguimos recuperar algo de fuerzas, subimos a un mirador para ver el Monasterio desde las alturas. El lugar es muy fácil de encontrar, solo tenéis que seguir las indicaciones de carteles donde ponga “best view of the world”. Cuando nosotros fuimos había dos miradores, uno hacia el Monasterio (al que fuimos) y otro con vistas a las montañas (no fuimos). La verdad es que el Mirador del Monasterio es precioso y no había NADIE. Bueno miento, había un gatito precioso que no paraba de subirse encima nuestro! 

Entre una cosa y otra se nos hicieron allí sobre las 12-12:30 y entonces decidimos empezar a volver. Llegamos de nuevo a la calle columnada sobre la 1 del mediodía y nos sentamos a comer algo y reponer fuerzas. Dentro del recinto de Petra hay varios bares donde podéis comprar snacks y algún restaurante donde podéis comer, pero nosotros preferimos simplemente comer snacks que llevábamos nosotros (los compramos el día anterior en el pueblo de Wadi Musa), ya que era mucho más económico que comer allí.

Después de comer fuimos a ver las Tumbas Reales, por donde habíamos pasado a la ida, pero decidimos dejarlo para el final del día. Para llegar a ellas, en vez de volver por el camino normal, decidimos hacerlo desde la iglesia bizantina. Para ello, tendréis que subir a la iglesia desde la calle columnada y, desde allí, seguir el camino hacia las tumbas.

La mayoría de las tumbas están bastante deterioradas, pero no dejan de ser impresionantes. De hecho, hay una que es prácticamente igual al Tesoro, solo que está mucho menos cuidada. Ahí sí podréis entrar en una de las tumbas y ver su interior. Aunque está bastante oscuro y no tiene “nada”, es bastante impactante lo grande que es.

Y después de esta visita ya empezamos a volver hacia el Tesoro para volver al hotel a descansar. Es importante que guardéis fuerzas para la vuelta, porque en el momento que digáis “estoy agotada, vámonos ya”, os quedará casi una hora de vuelta hasta el centro de visitantes.

Nosotros empezamos a volver sobre las 3 de la tarde para coger el transfer de las 4.

Día 2:

Nuestra intención del segundo día en Petra era ir a varios miradores del Tesoro, para verlo desde varias perspectivas. Pero hizo un día horrible: estuvo lloviendo bastante hasta casi las 10 de la mañana, así que esperamos en el centro de visitantes hasta que disminuyó la intensidad. Y a esa hora decidimos entrar. La suerte del mal tiempo es que, pese a ser ya bastante tarde, había muy poca gente en el Siq y pudimos hacer más fotos que el día anterior.

Una vez atravesado el Siq llegamos al Tesoro y, de nuevo, nos quedamos un buen rato admirándolo. Pero seguía lloviendo, así que en seguida empezamos a andar para intentar llegar al mirador sin acabar chorreando (no lo conseguimos!).

Para subir a los miradores hay varias formas: podéis “escalar” por las rocas acompañados de un guía (no puede hacerse sin guía, ya que es peligroso) o bien hacéis el camino largo pero más tranquilos (se puede hacer perfectamente solos). Nosotros optamos por esta segunda opción.

Para llegar al mirador tenéis que ir en dirección a las Tumbas Reales y pasar por detrás de ellas, hacia la derecha, siguiendo las indicaciones de un trail. Desde allí se tarda más o menos una hora hasta el famoso mirador del Tesoro, y todo en subida! Pero merece la pena. Nosotros lo hicimos tranquilos, sin ninguna prisa, parándonos en algún mirador que había por el camino con vistas al teatro, y jugando con los perritos que nos encontramos por el camino.

Pasado el mirador del teatro, veréis un cartel con la foto del Mirador del Tesoro, pero no deja claro hacia donde hay que ir. Una vez allí tenéis que empezar a bajar, hacia la derecha. Aunque la primera intuición pueda ser seguir subiendo, ya que vais a un mirador, ya estaréis muy altos y, para llegar al Mirador del Tesoro, únicamente tendréis que bajar un poco hacia la derecha y en seguida lo encontraréis.

Y por fin vimos las increíbles vistas del Tesoro!! Una vez allí hay varios miradores y os podéis apalancar en cualquiera de ellos a admirar las alucinantes vistas. Pero si queréis la famosa foto de Instagram, con la alfombra roja a los pies del Tesoro, tendréis que ir hasta el puesto beduino y consumir algo en su interior.

Personalmente, si hubiera hecho buen tiempo posiblemente no hubiéramos entrado en el puesto beduino, pero estaba todo mojado por la lluvia, así que si queríamos sentarnos y relajarnos un rato disfrutando de las vistas no nos quedaba más opción. Nos pedimos un té calentito y nos quedamos más de una hora disfrutando del increíble Tesoro.

Si queréis conseguir la foto pero no queréis consumir nada, podéis explicárselo amablemente al chico del puesto y seguro que os dejará pasar. Pero si queréis sentaros un buen rato a relajaros, sí tendréis que consumir algo.

Después de reponer fuerzas y haber hecho mil fotos desde el mirador, empezamos a bajar de nuevo hacia la zona de las Tumbas Reales y la Calle de las Columnas, donde pasamos el resto de la tarde, paseando sin más y disfrutando de la grandeza de Petra.

Nuestra intención inicial era intentar subir a otro mirador, pero estaba lloviendo y no era muy cómodo escalar en esas condiciones, así que decidimos que con el mirador que habíamos visto teníamos suficiente.

Conclusiones y opiniones:

  • Considero que Petra puede verse en un solo día si madrugáis y entráis en cuanto abren, a las 6 de la mañana, y únicamente subís a un mirador. De cualquier otra forma, creo que iréis corriendo a todas partes y no lo disfrutaréis.
  • Pero, personalmente, creo que Petra es un lugar increíble y que, si podéis, merece la pena que le dediquéis dos días para disfrutarlo con tranquilidad.
  • Tanto si estáis solo un día como si estáis dos, creo que lo mejor es el primer día ir directamente al Monasterio, para disfrutarlo con la menor cantidad de gente posible y, a la vuelta, ver todo lo que habéis pasado por el camino. Y dejar para la tarde o para el día siguiente los miradores: creo que son más “prescindibles”, así, hay imprevistos como fue el mal tiempo en nuestro caso, mejor que sea el día más light (con subir a un mirador es suficiente para admirar las vistas del Tesoro).

Podéis ver más fotos de nuestro viaje en mi Instagram!

Deja una respuesta

Please rate*