Ruta por el norte de España – SAN SEBASTIÁN

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Unos días de vacaciones y, como no, ¡a viajar! Esta vez no teníamos mucho tiempo así que decidimos ir a un lugar cercano pero maravilloso. Nuestro principal destino: el País Vasco, pasando por Navarra, el sur-oeste de Francia y disfrutando de los maravillosos paisajes que encontramos por el camino. Una ruta en coche inolvidable y totalmente recomendable.

TERCERA PARADA: Hondarribia

Después de más de medio día en Biarritz, nos subimos al coche y nos dirigimos, por fin, al País Vasco, concretamente a Hondarribia (menos de una hora en coche), un pueblo español en la frontera con Francia. Su casco antiguo, una atmósfera marítima relajada y comida fantástica son algunas de las razones que hacen que Hondarribia sea una escapada tan popular entre los turistas que visitan San Sebastián.

Empezamos la ruta por el Casco Antiguo, que se encuentra rodeado de una muralla medieval, la única de la provincia de Guipúzcoa. La puerta principal de entrada al pueblo amurallado es la Puerta de Santa María. En el interior encontraremos preciosas casas de estilo vasco, la mayoría de ellas con balcones de madera pintados en un abanico de colores. A mi gusto, esas casas coloridas son las que dan el encanto a este pequeño pueblo. Además, también hay una multitud de edificios barrocos, calles estrechas con suelos de piedra, un auténtico pueblo de cuento.

En la ciudad amurallada también se encuentra la Iglesia de Santa María de la Asunción y del Manzano, construida en los siglos XV y XVI sobre las ruinas de una iglesia romana y antiguas murallas. Además de la Iglesia Santa María, otro edificio destacado de la ciudad amurallada es el Castillo de Carlos V, situado en la Plaza de Armas, qua actualmente se utiliza como parador. 

Hondarribia también presenta un barrio de ocio, conocido como el Barrio de la Marina, donde se encuentran casi todos los bares y restaurantes del pueblo. Se ubica junto al antiguo puerto, entre el Casco Antiguo y el mar. La calle principal es peatonal y se encuentra alineada con árboles y repleta de preciosas casitas. Otro atractivo del barrio de la Marina es el Paseo de Butrón situado en la orilla del mar, desde donde podrás disfrutar (si no hay muchas nubes) de las vistas de Hendaya. 

El Camino de la Bahía, que empieza en Hendaya, acaba en Hondarribia, concretamente en el Faro de Higuer. Un pueblo con un encanto natural que no te dejará indiferente.

CUARTA PARADA: San Sebastián

Después de un par de horas en Hondarribia, nos subimos al coche y nos dirigimos a San Sebastián, también conocido como Donostia, la gran joya del norte. San Sebastián es, sin lugar a dudas, la ciudad más bonita del País Vasco. Presume de una bahía circular con aguas cristalinas y múltiples playas de arena blanca, que han atraído a la gente adinerada a lo largo de la historia. 

Donostia, aparte de por sus playas adornadas por lujosas mansiones, es conocida por la comida, ¡por sus famosos pinchos! Cuando estés en la ciudad, no dudes en pasarte el día comiendo; da igual la hora que sea, venden pinchos en todas partes y a todas horas, así que no tienes excusa para no disfrutar de la comida vasca.

Empezamos la ruta por la playa de Zurriola, también conocida como «playa de Gros”, nombre del barrio en el que se encuentra. A pesar de que es mucho más pequeña que la Concha (playa más famosa de Donostia), la playa de Zurriola está llena de juventud y gente local. En el extremo de la playa encontramos «el muro» donde la gente se sienta a disfrutar del atardecer o a observar los surfistas. Te recomiendo pasear por la playa y por todo el barrio del Gros, ya que es donde realmente la gente hacia su vida diaria.

Después de un buen paseo por el barrio del Gros, nos dirigimos a la otra zona del río que cruza la ciudad, llegando al Victoria Eugenia Antzokia, teatro donde se celebra el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Justo al lado del teatro, encontramos el Hotel María Cristina, un increíble hotel de 5 estrellas que, incluso solo por fuera, ya impresiona. Durante el festival, es normal ver a celebridades cruzando la plaza desde el hotel hasta la alfombra roja del teatro.

Vale la pena que te acerques a la Plaza Guipúzcoa, una encantadora plaza presidida por el edificio de la Diputación, en estilo neoclásico. Es un buen lugar donde sentarse a descansar y prepararnos para seguir con la ruta.

Seguimos caminando hacia el Mercado la Bretxa, adentrándonos por completo en el Casco Antiguo de la ciudad. Se trata del mercado más importante de la ciudad, cuyo nombre se debe al punto en el que está situado, el punto más débil del muro original que rodeó la ciudad. El edificio ha sido ampliado en varias ocasiones, hasta que gran parte de la Bretxa se convirtió en un centro comercial, donde en su interior encontramos el mercado.

El Casco Antiguo de San Sebastián está formado por estrechas calles situadas al pie del monte Urgull. Si tienes tiempo, puedes caminar por el paseo nuevo, que va bordeando el Monte Urgull. Al final del paseo se encuentra el Museo de San Telmo, el más emblemático de la ciudad. Solo recomiendo subir a la colina si realmente dispones de tiempo, ya que considero que las vistas desde el Monte Igueldo, al que nos dirigiremos después, son más bonitas.

Si continuamos la ruta por el Casco Antiguo, el siguiente edificio a destacar es la Parroquia Santa María, la iglesia más importante de la ciudad. Caminando por la zona, llegamos a la calle 31 de agosto, la calle más famosa de San Sebastián, debido a la gran concentración de bares de pinchos que encontramos en ella. No dudes en pasar un buen rato en dicha calle, ¡probando todos los bares de pinchos que puedas!, o todos los que tu estómago permita.

Ya con el estómago llena, nos dirigimos a la Plaza de la Consitución, construida alrededor del antiguo ayuntamiento. Muy cerca de la plaza, encontramos el Casino Kursaal, utilizado con múltiples fines según la época. En su origen, acogió  las fiestas de la Belle Époque, cuando la burguesía y aristocracia europeas veraneaban en la ciudad. Durante la Primera Guerra Mundial, el edificio se llenó con multitud de refugiados políticos, espías y aquellos con suficiente dinero como para escapar de la guerra. Más adelante, durante la Guerra Civil Española, el edificio también sufrió los enfrentamientos entre nacionalistas y republicanos. Actualmente, todavía se pueden ver agujeros de bala en la fachada del edificio.

Ya saliendo del Casco Antiguo, encontramos el Ayuntamiento, uno de los edificios más majestuosos de San Sebastián. Desde él ya tendremos vistas de nuevo a la playa, y podremos disfrutar de un agradable paseo por los cuidados Jardines de Alderdi Eder. Si seguimos caminando, llegaremos a la Catedral del Buen Pastor, un claro ejemplo de como las influencias europeas ayudaron a  moldear la ciudad de San Sebastián durante la segunda mitad del siglo XIX.

Una vez fuera del centro histórico, llegamos a la Playa de la Concha, desde donde podremos observar enormes mansiones con vistas al mar. La Playa de la Concha es conocida mundialmente por su bahía de forma casi perfecta, motivo por el cual se ha convertido en  un símbolo de la ciudad. Es una playa realmente increíble y, si tienes la suerte de que haga buen tiempo (poco habitual), no dudes en disfrutar de un buen baño y una tarde de relax tomando el sol.

Por la mitad del paseo, podrás ver la Perla Centro Palaso Sport, que no es más que un gimnasio, ¡pero con unas vistas increíbles al mar! Así cualquier hace deporte, ¿no? Pues bien, ahí es donde la gente más adinerada de la ciudad hace ejercicio, viendo las olas del mar a tan solo unos metros de ti. 

Durante todo el paseo marítimo pueden admirarse unas vistas preciosas a la isla de Santa Clara y el mar Cantábrico. Si tienes tiempo y fuerzas, puedes seguir andando por el paseo hasta llegar al Palacio Miramar. Si estás cansado o no dispones de mucho tiempo, no te preocupes por llegar hasta allí, el enorme palacio puede admirarse desde la zona baja del paseo. 

Desde el Palacio de Miramar puedes seguir el paseo cruzando la Playa Ondarreta hasta llegar al Peine del Viento. Se trata de un grupo de esculturas de acero diseñadas por Eduardo Chillida. Cuando yo fui, las esculturas estaban en obras y apenas se veía nada. A mi gusto, es un lugar totalmente prescindible, ya que hay que ir expresamente hasta allí solamente para ver esas esculturas.

Donde sí recomiendo subir es al Monte Igueldo, desde cuya cima se puede disfrutar de algunas de las mejores vistas panorámicas de la ciudad. Además, en el Monte Igueldo encontramos un viejo parque de atracciones (hay que pagar unos 2 euros por entrar). Junto al parque de atracciones encontramos “el Torreón”, torre que sirvió como faro de San Sebastián durante muchos años. Puede subirse hasta la cima en coche o a través de un funicular (al final de la Playa Ondarreta). 

QUINTA PARADA: Zarautz

Después de un día y medio en la preciosa Donostia, nos dirigimos a Zarautz (a menos de media hora en coche), un pequeño pueblo turístico situado en el centro de la costa de Gipuzkoa. Este antiguo pueblo fue una importante villa turística a partir del siglo XIX, cuando la reina Isabel II decidió veranear en su playa, la más grande de la provincia de Guipuzkoa.

Zarautz es un pueblo para ser paseado, no hay edificios que destaquen en especial. Algunos de los sitios a los que puedes dirigirte son la Casa de la Cultura Sanz Enea (ejemplo de las antiguas casas de verano), el Convento de Santa Clara (conjunto conventual fundado a principios del siglo XVII), el Convento de los Padres Franciscanos (Monumento Histórico Artístico que alberga una importante biblioteca), la Torre Luzea (castillo gótico del siglo XV), la Casa Portu (antiguo palacio vasco, convertido en el Ayuntamiento de Zarautz), el Palacio de Narros (antigua residencia de Isabel II: edificio renacentista mediterráneo, que aún conserva la decoración interior del siglo XIX), y la Ermita de Santa Bárbara (ermita situada en la cima del monte, desde donde se aprecian unas magníficas vistas de Zarautz).

Lo que sí que no puedes perderte: la playa y el centro histórico. La playa de Zarautz es la más extensa de Euskadi y una de las más largas del mar Cantábrico, motivo por el cual es conocida como «La Reina de las Playas». En el paseo marítimo podrás encontrar una gran variedad de esculturas de varios artistas. Si tienes tiempo, puedes pasear hasta llegar al pueblo de Getaria. Si tu tiempo es más limitado, pasea hasta llegar al Restaurante de Karlos Arguiñano. Aunque una cena en dicho restaurante no entre en tu presupuesto, vale la pena llegar hasta él y curiosear el tipo de comida que sirven, donde destacan el pescado y el marisco (base fundamental de las especialidades vascas). 

Volviendo al centro de Zarautz, no olvides recorrer el Casco Antiguo, sobretodo por la noche, donde hay un ambiente increíble. Múltiples bares tienen música en directo y, si tienes suerte, podrás disfrutar de artistas locales tocando en la calle y animando a todo el pueblo a bailar y seguir las canciones como si fueran el grupo del momento.

Continuará

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